Estábamos los dos solos
en un rincón de un bullicioso mundo
Estaba hundida en un de esos negros pozos
Triste y destruida en un vaivén de locura
Le hable y le dije que no estuviera triste
Le dije que jamás la dejaría
Le mencione que nunca más estaría vacía
Y le dije "te amo" y le di un beso en la mejilla
Y ella me dijo "envidio que puedas amar"
y morir
Hace 15 años
No hay comentarios:
Publicar un comentario